lunes, 15 de mayo de 2017

El tiempo pasa...el amor queda


*Hasta que punto el raciocinio del hombre es capaz de centralizar todos sus deseos para llegar a expresar frente a una mujer el: te quiero
Su orgullo varonil entra en juego, el instinto de la procreación, el anhelo de continuar existiendo a través del tiempo, el miedo a la soledad, la necesidad de compartir; cuántos parámetros se concentran en esta dos indefensas palabras


*¿Toda esta marejada juega en la mente del hombre?
¡vaya! ahora empiezo a comprender porque muchas veces lo dice de golpe, sonriente o mordiendo los labios. Comparto entonces la expresión de "indefensas palabras"....jajajaja...esto promete ser profundo, divertido y con interesante intercambio....


*No es de mi gusto ese tono de mofa en tu decir, creí, y por lo visto me equivoqué, al pensar que podríamos conversar con altura, aunque difieran nuestra formas de pensar.
¿Es posible evitar herir o no conoces otra forma de refutar opiniones?

*¡Cuanta susceptibilidad, mi buen amigo poeta!¿sabes soy argentina ? ¡corre por mis venas, la teatralidad y el dramatismo...! a buen decir de otros poetas.Aclarado,me propongo ser mas cuidadosa al respecto.Quiero saber...indagar...me seduce la idea de navegar en las aguas emocionales del sexo masculino...

*Todo hombre, frente a una mujer, es capaz de perder sus escrúpulos, aceptando, no obstante, los consabidos si, no, tal vez, trillados, pero por cortesía los sabe disculpar y no es relevante su argentinismo, ante todo es mujer, y ello es lo que cuenta.
El hombre pone sobre la mesa todas sus cartas, al pronunciar aquellas dos trascendentales palabras y la espera de la respuesta carcome sus instintos.

*Descubro en esta respuesta, compleja textura. Sin ánimo de ofenderle ni modificar la brisa suave, que trae aroma a jazmines.Me animo...y con humildad pregunto lo que a mi corazón alarma cuando dice..."es capaz de perder sus escrúpulos"...hum...Cierro los ojos, miro hacia las aguas agitadas de mi corazón y me pregunto... ¿hasta dónde será capaz? ¿cuál es el límite? impaciente espero me tire un "ganchillo" para llegar a desenredar el ovillo...


*Para conquistar el amor de una mujer el hombre no tiene límites, concentra todas sus armas y artimañas para conseguir su presa. Es más, no permitirá la concurrencia de contrincantes, él se considera rey y único, detrás el diluvio. La fragilidad de la mujer es un imán que atrae sus sentidos, y los utiliza todos y en forma simultanea, con tal de escuchar de aquellos labios el si requerido.

*¿Como una "empresa de vida o muerte"? ¿Escaramuzas viscerales? ¿Machismo? ¿Temor? ¿Ego? Anhelo que las preguntas no le resulten ofensivas ni molestas, pues solo pretendo llegar a entender y mantener el "encantamiento" que me invade mientras transito milímetro a milímetro el hilo que hasta el centro de la madeja me lleva....


*Considero que es posible asemejarlo a una reacción inconsciente, en la cual se ponen de manifiesto la esencia misma de su función como único responsable de la conservación de la especie. Y para lograrlo, se transforma de una masa de fuerza y tenacidad, a un capullo de algodón, con tal de llegar a su meta, doblegar a su compañera.
¡Cuan débiles resultamos, en aquellos instantes, frente a los ojos de una mujer!

*Hay algunas palabras que aun resuenan en mi mente…pero en fin, es bueno saber que un hombre para conseguir el si, despliega un arsenal de estrategias. La mujer cuando “juega”o”fluctúa”, lo hace para sopesar a ese “pretendiente”, que la hará mujer y madre. Evalúa como “hembra”, el futuro de sus cachorros. Sabe del peso de su decisión en la conservación de la especie. Analiza el ambiente que podrá crear con ese hombre, que muchas veces juzga solo por la impronta de “doblegar o poseer”.
No es fácil para una mujer balancear entre los sentimientos que la invaden y el proyecto de futuro que vislumbra.


*Interpreto que la disyuntiva es una coordinada resultante de un determinador común para ambos sexos. El tiempo sufre las inclimencias de las épocas, de las modas, de las diferentes innovaciones del progreso, no obstante, el encuentro entre la mujer y el hombre, se mantiene fiel y responde a ese instinto inamovible, el amor.



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Mujer: María de los Angeles Roccato (Argentina)

Hombre: Beto Brom (Israel)

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*Registrado/Safecreative N°1205141636623
*Imagen de la Web c/texto agregado
*Música de fondo: PAGANINI/Caprice N°24