miércoles, 12 de noviembre de 2014

Consejos implantados




(imagen de la Web)

 
Desde mi punto de vista y al encontrarme frente a un hecho de descalificación de un padre a su hijo pienso que jamás un niño, adolescente o joven debe ser denostado o comparado en cualquier ámbito de su vida con alguno de sus pares, pues con ello puede llegar a experimentar tanta inseguridad y miedo a fracasar que quizás no intente el superarse. Tampoco los padres deben escoger el camino de sus hijos, es señal de amor el guiarlos pero no así el negarles el experimentar sus propias experiencias ya que con ello y aun con sus equivocaciones es donde van formando su carácter, su propia personalidad y van teniendo conciencia de su propio valer. ¿Será que en vez de ser los guías, algunos padres se creen los dueños de los destinos de sus hijos y con ello les van cerrando los caminos de sus intereses, de sus sueños, de su propia vida?.
 
Muchas preguntas enunciadas y decenas de respuestas necesarias.
Siempre mantuve lo importante de aparecer en el mundo en un lugar que se nos espera con alegría y ansiedad.
Nuestros padres ya desde un principio, se abocarán a enseñarnos lo que si y lo que no, aquello se puede y esto no se puede, esto es blanco y esto negro. Por lo general el gris, es desconocido, al igual que lo tibio, sólo existe lo caliente y lo frío. No hay mitad, o todo o nada.
Vamos creciendo protegidos, como dentro de una campana, lejos de poder enfrentar lo de afuera, lo distinto y lo quizás malo, es decir lo contrario de lo que palpamos a nuestro alrededor que por supuesto es lo bueno.
-Mira como come papá, mira como agarra la cuchara mamá- así debe hacerse, no distinto, igual, así es lo correcto, no es necesario pensar, y menos que menos dudar, esta es la forma, así debe ser.
Y lentamente pero como un plan pre-fijado, el niño crece, se desarrolla, sin tener posibilidad de discernir, por si solo, que debe hacer, cómo, cuándo y porqué.
 

Preguntas que tendrán respuestas de acuerdo a como hemos ido pavimentando el camino de nuestros hijos, de hecho, no somos perfectos como tampoco nacemos sabiendo como ser padres, pero llevamos encima de lo que recibimos siendo hijos, y de ahí se desprenderá nuestro actuar con ellos, repitiendo lo que recibimos o cambiando aquello que consideramos fue poco afortunado en nuestro crecimiento y desarrollo.
Tienes razón, muchos de los padres creen que la manera correcta de enseñar es estar en lo extremos.Tomando un ejemplo cualquiera, se puede decir que, o son demasiado permisivos o son demasiado estrictos, no hay término medio para nada. Para mi manera de pensar, es nuestra tarea el corregirlos y guiarlos frente a cualquier desacierto que cometan ya que de esa manera es como van aprendiendo, pero no por ello vamos a protegerlos al extremo de no dejarlos explorar el mundo para que vayan descubriendo cosas por sí mismos. Por mucho que nos angustien sus penas, debemos aceptar y reconocer sus derechos de experimentarlas y no envolverlos en esa burbuja de fantasía que nos los dejará crecer ni tomar llegado el momento sus propias decisiones.
¿Cuál debería ser nuestra actitud frente a sus demandas? Desde mi parecer, debemos alentarlos siempre a que tengan fe en sus ideas, sus opiniones y propósitos para que así comprendan que a medida que van creciendo deben irse adecuando al medio, pero que también sepan defender con respeto su derecho de pensar y actuar por su propia cuenta, siendo nuestra mayor obligación el enseñarles a ser responsables de su propia existencia empleando nuestra autoridad con ternura, con  eficacia, soltando o reteniendo las riendas de sus vidas cuando sea necesario.
¡Qué difícil se hace a veces el camino de ser padres!...

No es difícil, es complicado, pero no para todos los padres, en especial para aquellos que ven en sus hijos una sombra que camina delante de ellos, una réplica de ellos mismos, una continuidad de su personalidad, una imitación fidedigna de su idiosincrasia.
Las "cuerdas de sostén", de padres responsables, a su criterio, provocan en infinidad de casos esa retención para actuar en forma libre, pues el ojo visor de sus progenitores, siempre se mantiene alerta, previniendo posibles interferencias en el sistema de comunicación entre ellos.

Por supuesto, no hay una regla idéntica para guiar a los hijos, por lo que, no todos los padres ven en sus hijos la continuidad de sus vidas obligándolos con ello a realizar sueños que ellos dejaron inconclusos. Pero, debemos tener en cuenta que al traerlos al mundo tenemos, sí o sí, obligaciones con ellos y que aunque regañen les debemos poner ciertas normas e inculcarles principios sólidos para que sobre ellos establezcan sus vidas. Finalmente, de una manera u otra,  estamos en deuda con ellos y simplemente debemos tener en cuenta que si les damos lo que es necesario, podrán a su vez traspasar algo para cuando ellos tengan sus propios hijos.
Definitivamente, no hay fórmula mágica para ser padres...

La razón contigo, faltan escuelas para padres, cada uno se convierte en autodidacta. Queda pendiente de la suerte, quienes serán nuestros primeros maestros.

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Cristina Hauri.....Chile

Beto Brom.........Israel

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*Registrado-Safecreative N°1207091942236
*Música de fondo: Isaac Albeniz-Suite Española-Granada