jueves, 18 de septiembre de 2014

Marejadas del Ser







Los recuerdos, a semejanza de las mareas, se acercan y al poco tiempo desaparecen, sin siquiera dejar rastros que atestigüen su estadía.
Ráfagas, como impulsos eléctricos, atizan el pensamiento logrando confundir las ideas.

Instantes de clarividencia afloran, prevalece la pregunta, ¿estaré perdiendo la conciencia? ¿quizás estoy divagando? raro y confuso mi estado, interpreto que me cuesta coordinar mis dedos en el teclado...es notable está situación nueva...creo que pierdo el dominio de mi mente.

¿qué me pasa?
¿Que significa cuando el halo de una palabra repiquetea en  cada  una de mis células y luego desaparece misteriosamente sin aparente huella? ¿que busca materializar?

¿Qué pretende  revelarme el vértigo que galopa por mis entrañas ,estruja el estómago y se instala en las sienes, partiendo luego, dejándome  la boca amarga y seca ?

Días corren a sus noches...y el tiempo acelera su carrera. Cual bólido en búsqueda de la salida a un nuevo despertar lleno de intrigas. Mis pensamientos arremeten confundidos.

la verdad niega su actuación en este virtual teatro del absurdo. Uno a uno, como soldaditos de plomo, desfilan ante el palco oficial respondiendo a un llamado imaginario.

Múltiples y variados son los personajes que con decoro o sarcasmo, se visten o desnudan desafiando a  las salobres perlas que agobian mis sienes y detienen el rítmico fluir del corazón. Cada cual, mensajero de un parlamento, muchas veces irreconocible otras reiterativo, persistente, alienante…

¿Cómo atrapar esta miríada de mariposas que tocan mi estómago y se convierten en rojas amapolas?

¿En que forma pueden influir los pensamientos que divagan en el mar convulso de mi mente? Desespero por encontrar la luz, allí al final del túnel, que brinde sosiego a mi eufórico estado.
Torturante  bruma que me atrapa y dificulta mi razonamiento. 

Mi piel acusa el salobre impacto del desconcierto  dejando huellas  húmedas y pegajosas sobre las sábanas, hasta que  siento la tibia y amorosa caricia del sol que con su luz despeja los celajes que me aún me adormecen. …

y allí, de imprevisto, se une y agiganta el sonido del marcador del tiempo. Pego un salto, emito un sonido de alivio , la pesadilla ha concluido.


|||||||||||||||||


María de los Angeles Roccato (Mendoza/Argentina)

Beto Brom (Galilea/Israel)

°°°°°°°°°°

Registrado: Safecreative N°1409151973581
Música de fondo: F. Chopin /Nocturne op. 48 n° 1